Viñedo Chadwick está situado en Puente Alto, al sud-este de Santiago, a lo largo de la ribera norte del río Maipo, a los pies de la Cordillera de los Andes.

En 1942, Don Alfonso Chadwick Errázuriz, adquirió la propiedad conocida como Viña San José Tocornal. Este fundo de 300 hectáreas en el valle del Maipo estaba plantado con variedades de uva tinta que producían finos vinos de gran calidad en Chile. Más tarde, en 1967, vendió parte de la propiedad a Viña Concha y Toro.

Don Alfonso conservó para el hogar de la familia, 25 hectáreas de tierras y parques centenarias, así como para una cancha de polo, donde practicaba éste, su deporte favorito.


EL VIÑEDO

En la primavera de 1992, el viñedo fue replantado con las mejores selecciones de Cabernet Sauvignon, (12 hectáreas); Cabernet Franc (1,30 hectárea); Merlot (1,45 hectárea); Petit Verdot (1,50 hectárea). La selección de estacas incluía las mejores parras Cabernet Sauvignon provenientes del Maipo y del viñedo Don Maximiano en el valle del Aconcagua.

Este viñedo se encuentra en una de las mejores secciones del valle del Maipo: la serie de suelos Antumapu, especialmente apropiada para el cultivo de variedades tintas de excepcional calidad. Estos suelos poseen una capa poco profunda arcillo-limosa sobre un pedregoso lecho de río de origen aluvial. La densidad de plantación es de 2 metros entre hileras y 1,20 entre vides, con 4.166 parras por hectárea. Conducidas en espaldera vertical, las vides se manejan con poda pitón, siendo regadas por goteo.

Viñedo Chadwick es administrado utilizando prácticas agrícolas sustentables. En otoño y primavera, se plantan cultivos de cubierta para controlar el vigor y suministrar un medio natural a plantas seleccionadas para el control de insectos dañinos. Como parte de estas prácticas, durante el invierno el viñedo se abona naturalmente con pilas de cómpost. Un cuidadoso monitoreo de los ciclos biológicos de las plagas y de la presencia de sus predadores naturales permite una mínima interferencia de los tradicionales métodos agrícolas.

De acuerdo con el vigor observado durante la temporada de crecimiento, el viñedo es dividido en diferentes cuarteles los cuales son monitoreados independientemente. Las decisiones de viticultura se toman para cada uno de estos cuarteles a modo de garantizar que la fruta sea cosechada en su madurez y uniformidad óptimas. Los rendimientos se mantienen en un máximo de 4 a 6 ton/há. Para un cuidadoso control del vigor, la irrigación se efectúa bajo un sistema único y altamente tecnificado de riego por goteo que permite diferentes patrones de riego para cada uno de los cuarteles definidos dentro del viñedo.

En tiempo de vendimia, estos diferentes cuarteles son cosechados separadamente y en épocas diferentes. Incluso secciones de una misma hilera individual pueden ser cosechadas en dos o tres oportunidades. Sólo las mejores uvas son seleccionadas, y todas son cosechadas a mano. Luego son transportadas a la planta utilizando bandejas de 16 Kg. para garantizar que la fruta sea recibida en óptimas condiciones.



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